Se Fiel

Todos queremos ser amados y reconocidos por nuestras virtudes y talentos, sin embargo Jesús nos enseña que ser ignorados y atacados por creer en Él, es parte de lo que experimenta todo el que quiere serle fiel.
La aceptación pública es una trampa aparentemente dulce y agradable en la que caen aquellos que están dispuestos a intercambiar sus valores y su fe por la satisfacción falsa y momentánea que producen los aplausos. Una satisfacción que pronto se convierte en amargura, porque los que hoy te alaban, al día siguiente te desprecian, y porque nadie puede ser realmente feliz, traicionándose a sí mismo y mucho menos, traicionado a aquel que soportó la muerte más cruel por amarnos.
Ser fieles a Dios puede hacernos impopulares, pero nos hará confiables para Él.
Restaurará nuestra identidad como hijos y herederos de la recompensa, que como hijos, Dios reserva a los que son fieles.
Nada satisface tanto el alma, como buscar y ENCONTRAR la aprobación de Dios.
*Salmos 37:28:
El Señor ama la justicia y no abandona a quienes le son fieles.*
Gracia y Paz
Kenia