Esperanza

La esperanza es un regalo de Dios. Pero el desánimo y la decepción, es lo que nos dejan las experiencias en las que ponemos nuestra esperanza y expectativas en las personas.
Son tristes experiencias que nos hacen desconfiados, y cierran nuestro corazón para no volver a creer o confiar en nadie más.
El amor se enfría no porque así lo queramos, sino porque los golpes y heridas por la espalda, nos enseñan a vivir a la defensiva.
Y aunque no podemos esperar que la gente va a cambiar, y los seres humanos dejaran de traicionar, si miramos a Jesús podemos creer que de todo lo que sembremos con amor, en otro ser humano, cosecharemos abundante fruto, y recibiremos hermosas recompensas. Tal vez no de ellos, pero si de Dios.
Si aprendemos a ver a Jesús en cada persona, seremos imposibles de decepcionar.
*Romanos 15:13: Que el Dios de esperanza. Él los llene de todo gozo, y paz en vuestra confianza en Él. Para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo. *
Gracia y Paz
Kenia